No solo debes conocer la forma más eficiente de usar tu tarjeta, sino también hacerlo con los debidos cuidados para evitar estafas o reaccionar rápido ante la sospecha de un fraude.
Ciberseguridad ante todo Nunca compartas tu clave ni foto de tu tarjeta. Usa la aplicación oficial del banco y evita ingresar tus datos en páginas sospechosas. Nunca ingreses a tu cuenta desde enlaces enviados por correo o mensaje. Siempre accede por el conducto regular.
Usa contraseñas seguras Combina números y letras en tus claves. No uses fechas de nacimiento ni datos fáciles de adivinar. Eso protege tu tarjeta de fraudes. Cambia tu clave regularmente, lo recomendable es cada 3 o 6 meses.
Compras en internet seguras Hazlas solo en sitios conocidos y que tengan candado de seguridad (https://). Si dudas de una página, no ingreses tus datos de tarjeta. Usa preferentemente plataformas reconocidas o sitios oficiales de las marcas.
Avisos por SMS o App Activa las notificaciones en tu banco. Así sabrás de inmediato de cada compra hecha con tu tarjeta. Te dará más control y seguridad.
¿Qué hacer ante un fraude? Si ves un cobro extraño, bloquea la tarjeta desde la App o llamando al banco. Mientras más rápido avises, menor será el riesgo de pérdida. Luego de reportar el fraude, pide al banco un comprobante del reclamo y revisa el estado de cuenta los días posteriores para asegurarte de que no haya más cargos extraños.
Cuidado con el pago mínimo Repite esta regla: pagar el mínimo te deja atrapado en intereses. Lo mejor siempre es pagar el total facturado. Así usas la tarjeta sin deudas largas. Puedes ayudarte con recordatorios para pagar lo faltante antes de su vencimiento.
Diferencia entre tarjeta de crédito y débito Con débito usas tu propio dinero. Con crédito usas dinero prestado. Parece obvio, pero es clave recordarlo al comprar. Se recomienda usar la de débito para compras cotidianas y la de crédito para gastos planificados o de mayor monto.
Consejos para un uso óptimo Planifica tus compras, paga en fecha, evita avances en efectivo y usa cuotas sin interés cuando sea posible. Así aprovechas lo bueno sin caer en deudas.
La tarjeta como aliada Usada con responsabilidad, la tarjeta de crédito es tu amiga: te da flexibilidad y beneficios. Mal usada, puede convertirse en una carga pesada. Tú decides.